El libro es una crítica a la forma de criar de hoy en día ya que estamos en un mundo muy exigente que provoca que se sobrecargue al niño con muchas actividades desde que se levantan hasta que se acuestan para que despunté entre los demás pero ¿qué es lo que realmente necesitan los niños? En el libro se hace una crítica constante a esa cuestión, a que los niños están sobrecargados con una infinidad de actividades que callan todas las preguntas que deberían hacerse por lo que muchos niños se están perdiendo lo mejor de la vida: descubrir el mundo y además pierden su inocencia. Se cree que a más estímulos mayor inteligencia pero esta es una conclusión equivocada bajo mi punto de vista ya que los niños necesitan una cantidad de estímulos pero en un entorno normal, hay que cuidarles, no sobrecargarles.
A mi, como futura profesora, me ha servido para darme cuenta de que siempre tengo que asombrar a mis alumnos guiándoles en el maravilloso aprendizaje de todo lo que se descubre por primera vez, mostrandoles que es la belleza del mundo que nos rodea lo que es asombroso -una historia bélica, apreciar un buen cuadro por primera vez, etc.- motivándoles a que aprendan sin miedo al esfuerzo diario. Al fin y al cabo los niños son eso: niños, y no se les puede obligar a crecer rápido y dejar que se acostumbren a vivir en un mundo de adultos. Los niños no pueden saltarse etapas, necesitan vivir despacio y descubrir el maravilloso aunque exigente mundo que nos rodea. Y es que "el asombro es el motor del aprendizaje" con el que el niño llegará a conocer por si sólo el mundo. Sino, el niño se apalanca y empieza a depender de estímulos externos.
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